La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo.” —
Montesquieu.
Ana Tanasoca critica a las concepciones idealizadas de la democracia. Dice que esta no es perfecta, no garantiza la inclusión de manera automática, no es neutral ni justa por definición. La democracia real está atravesada por desigualdades, silencios y exclusiones, y reconocerlo es un acto ético.
Al conectar ética con ciudadanía considera que la ciudadanía no es solo un estatus legal, sino una práctica moral; implica la posibilidad real de participación en las decisiones colectivas y el derecho a ser escuchado; que las instituciones tienen una responsabilidad ética frente a quienes quedan al margen, aunque aclara que esa exclusión no siempre es intencional.
Un concepto clave en su obra es el de Democracia no ideal. Significa no exigir al ciudadano lo que el sistema no permite ejercer. Implica ser realista y reconocer las fallas estructurales, los conflictos de las desigualdades y las asimetrías enquistadas en el poder.
Nos invita a incomodar al poder, asumiendo el rol de cuestionamientos de prácticas injustas que ya se han normalizado en las instituciones.
La democracia debe evaluarse por cómo trata a los más vulnerables. La justicia democrática no es solo procedimental. La ciudadanía implica corresponsabilidad, no pasividad.
Una de las publicaciones más importante de Tanasoca es La ética de la ciudadanía múltiple (2018), donde analiza cómo la ciudadanía en el mundo actual ha dejado de ser una relación exclusiva entre una persona y un solo Estado, ya que en este momento la mayoría de las personas tienen más de una ciudadanía, lo cual genera complejidades para el cumplimiento de sus deberes y ejercicio de sus derechos, por lo que sugiere que los derechos tradicionales asociados a la ciudadanía se asignen por separado, en vez de estar agrupados automáticamente al adquirir una segunda ciudadanía. Considera que es una forma más justa y pensada de estructurar la pertenencia política en un mundo globalizado.
