El 29 de abril de cada año, mediante el Decreto No. 252-05 la República Dominicana celebra el Día Nacional de la Ética Ciudadana. La celebración se institucionalizó y se conmemora cada año, recordando la toma de posesión como presidente de la República el 29 de abril de 1876, de Ulises Francisco Espaillat quien ejerció el poder desde los valores que representan la ética ciudadana.
Espaillat (1823-1878) fue diputado en el Congreso Revisor de la Constitución de 1854, diputado en el Congreso Constituyente de Moca en 1858. Se desempeñó como vicepresidente de la República en armas durante la Guerra Restauradora y fue presidente de la República desde el 29 de abril de 1876 hasta el 5 de octubre del mismo año. Justamente este año se conmemoran 150 años de dicho acontecimiento histórico. En todas las diversas funciones públicas que asumió se caracterizó por la vivencia de la unidad de la ética y la política y la defensa de la justicia, haciendo honor a la ética aristotélica que establece que la virtud política por excelencia es la justicia.
A través de sus escritos concibió la familia como fundamento y base de la sociedad; la paz como el mejor de todos los bienes; el trabajo como vía para el orden, la paz y el progreso; la educación como el medio efectivo para lograr el desarrollo y el diálogo constructivo como una fuente de solución de conflictos.
Siempre apegado a los valores de la libertad, igualdad, participación, tolerancia y respeto, criticó la dictadura considerándola como la fuente de la muerte de la libertad y la infelicidad de todo un pueblo, demostrando un fuerte compromiso con los valores democráticos.
¿Cómo vivió Espaillat en su mandato la vinculación de la transparencia, la ética y honestidad con el ejercicio del poder? Lo analizamos en la siguiente entrega.
