Nueva York acoge esta semana a líderes de 193 Estados miembros en la 80ª Asamblea General de la ONU. En medio de guerras persistentes, crisis climática y la cuestión de la inteligencia artificial, la agenda busca respuestas colectivas. Gaza, Ucrania, Sudán, igualdad de género, sostenibilidad dominan los debates. Figuras como Donald Trump y Antonio Guterres marcan el tono y hoy el presidente dominicano Luis Abinader volverá sobre Haití. Bajo el lema “Mejor juntos”, se renueva el llamado al multilateralismo. Pero ¿cuánto pesa la palabra, la diplomacia, frente al poder? En esta coyuntura, la Asamblea no es solo un foro: es un espejo de nuestras fracturas y una posibilidad de recomponerlas.
