Autoridades del Ministerio Público y del Ministerio de Medio Ambiente realizaron una intervención en el parque Las Praderas, tras la denuncia pública de maltrato animal, lo que aparentemente ha traído cierto respiro a los gatos que allí habitan. La apertura de una investigación por parte de la procuradora Rosanna Reyes representa un rayo de esperanza. Reyes, particularmente, es un activo del país, perseguidora experimentada, sensible y eficaz. Sin embargo, la historia nos advierte: en ocasiones anteriores, acciones similares quedaron en el olvido, permitiendo que los abusadores retomaran sus prácticas impunes. Esta vez, el compromiso debe ir más allá del levantamiento inicial de Procuraduría y Medio Ambiente. La esperanza no basta.
