Un fenómeno poco celebrado, que algunos apenas recuerdan, es el de los clubes deportivos y culturales, propulsores en los barrios de las luchas sociales, centros que aglutinaban a jóvenes de la época y combinaban la recreación, deportes y la formación artística con las demandas de sus respectivos sectores. El día especial de estas entidades se celebra 9 de octubre, fecha escogida en honor a cinco jóvenes del club Héctor J. Díaz del barrio 27 de Febrero, torturados y mutilados en 1984 por una patrulla policial, que lanzó sus restos en varias provincias. Los clubes deportivos y culturales llegaron a simbolizar la oposición a Balaguer y la defensa de los derechos democráticos, porque consiguieron aglutinar a una juventud entonces preocupada, pero con el tiempo, muy politizados, fueron perdiendo su esencia.
