No bien el Departamento de Guerra de EE.UU anuncia que Trump autorizó el plan Lanza del Sur, de cuya arquitectura se sabe muy poco, y ya la DNCD informa que hizo una primera acción conjunta con la DEA bajo esa sombrilla. No debiera la DNCD hacer suyo, sin atender a su esencia, planes que con la apariencia de vigilancia marítima se ejecutarían con una tecnología (conocida como Palartin) que reemplaza a la presencia humana por un sistema robótico autónomo el cual, según su CEO, Alex Karp, está diseñado para “asustar a nuestros enemigos y, ocasionalmente, matarlos”. Quizá debió la DNCD consultar, salvo que haya recibido autorización directa de “arriba”. Anteriormente la DNCD generó dudas cuando junto a EE.UU, reportó la muerte, en una “narcolancha”, de varias personas cerca de isla Beata.
