Más de un invitado a la condecoración del excanciller Roberto Álvarez con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Gran Cruz, en reconocimiento a su trayectoria diplomática, pudo notar la ausencia de la embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Francis Campos. Casi la excepción porque allí estuvo nutrido el Cuerpo Diplomático acreditado en el país. Y no faltó el que recordara que tampoco asistió en junio al almuerzo ofrecido por ese mismo Cuerpo Diplomático al presidente Luis Abinader, gesto enaltecedor coordinado por el decano de dicho cuerpo y nuncio apostólico de su santidad, Piergiorgio Bertoldi. Habrá quien le busque la quinta pata al gato o quien encuentre tema para conjeturar, pero imaginamos lo apretado de la agenda de la señora embajadora.
