Truculencia o mala fe aparte, hay quienes sacan punta al lápiz y resaltan como extraña coincidencia que casi todas las medidas impositivas del plan anticrisis del Gobierno están pensadas para entrar en vigencia este mismo año (Itbis en Aduanas, cheques y transferencias, 30% a grandes empresas, retención del 15%…), mientras que las demás, supuestamente encaminadas a beneficiar a los que en el proyecto se identifica erróneamente como clase media, tendrían vigor a partir de 2027 (ajuste del Impuesto Sobre la Renta a Salarios, indexación, las que favorecen a mipymes…). Si es dinero de inmediato lo que anima al Gobierno, no debería dar muchas vueltas y aplicar ipso facto su mayoría congresual, llámese mecánica, sello gomígrafo o, la más cruel de todas: sierra eléctrica, y decirle a la oposición: después hablamos.
