Se le debe reconocer al Gobierno que religiosamente cumple con la Constitución y las leyes al presentar al Congreso Nacional la Ley de Presupuesto General del Estado del año próximo a más tardar el 01 de octubre, con lo que obtiene cierta ventaja. Pero aunque es válida la felicitación, no es más que un cumplido porque lo que se somete es una pieza exacta que no deja margen a los congresistas para cortarle de ningún lado, además de deficitaria y, para mayores males, resulta una suerte de adelanto para a mitad de año someter uno Complementario que es casi un nuevo Presupuesto General. Incluso, tiene el PRM una mayoría tan aplastante y que actúa como sello gomígrafo, que da lo mismo el 01 de octubre que el 31 de diciembre.
