La lepra es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria que afecta la piel y a los nervios periféricos, las mucosas de las vías respiratorias y los ojos. Su tiempo medio de evolución es de cinco años, aunque los síntomas tardan hasta veinte años en aparecer.
Como enfermedad, tiene un carácter social porque las escamas y pústulas que aparecen en la piel causan impresión y porque se la consideraba prácticamente incurable hasta principios del siglo XX, lo que llevaba a aislar a los enfermos en leprosarios, para evitar contagios masivos, pero la medicina moderna ha demostrado que es una posibilidad muy remota.
Las referencias más antiguas aparecen en la biblia y en tratados médicos del Asia menor y de Europa, el agente causante es una bacteria llamada Mycobacterium leprae, también conocido como bacilo de Hansen, porque fue el doctor Gerhard Hansen el que lo descubrió. Posteriormente se descubrió en México, en 2008, otra variedad denominada Mycobacterium lepromatosis.
La lepra es curable, sobre todo en estos tiempos cuando los avances de la medicina han descubierto una serie de drogas como la dapsona y la rifampicina que son muy efectivas, además, la posibilidad de contagio es mínima porque solo se da cuando hay un contacto muy prolongado con los enfermos y en condiciones de falta de higiene, entre otras circunstancias.
Cada año se notifican más de ciento ochenta mil casos en el mundo, aunque la prevalencia de la enfermedad se ha reducido en los últimos veinte años. De los más de cinco millones que había en 1980 para el 2020 apenas pasaban de doscientos mil.
Entre las dificultades para el diagnóstico el temor al estigma figura en primer lugar, además del desconocimiento de las características de esta patología. La lepra no es hereditaria ni es incurable, el primer síntoma suelen ser las manchas insensibles en la piel, lo que es motivo para acudir rápidamente al médico.
Informarse sobre esta enfermedad, no rechazar a los enfermos, cuidarse y cuidar a los familiares directos y combatir el estigma respecto a los leprosos, es la mejor manera de colaborar para que esta patología desaparezca para siempre.
