La vida silvestre

Desde el 2013, por decisión de la ONU, se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre en conmemoración del Aniversario de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, también conocido como Día Mundial de la Naturaleza.

Sucede que el ser humano no es ajeno a la naturaleza, es más, forma parte de ella y, además, de la naturaleza obtiene absolutamente todo cuanto necesita para alimentarse, para construir su vivienda, para iluminarse, para vivir.

La extinción de especies es una señal de alarma que se ha disparado en los últimos cincuenta años debido a la expansión de la actividad humana, a la falta de políticas de cuidado del medio ambiente y a la desaprensión con que se explotan los recursos naturales.

El accionar de las granceras en nuestro país, que están matando los ríos en un asesinato lento y progresivo, es un ejemplo de esta extinción, porque con los ríos mueren los peces, los microorganismos que nutren la tierra y desaparecen ecosistemas completos.

Un informe de la ONU de hace siete años calcula que más de un millón de especies se encuentra al borde de su desaparición definitiva, por la intervención humana y por el cambio climático, que es consecuencia de esa misma intervención.

La caza furtiva y la llamada “caza deportiva”, que es matar por matar, contribuyen a la desaparición de animales, como la pesca intensiva que arrasa con todo tipo de vida acuática, sea marina o de ríos, es otro factor de destrucción de la vida silvestre.

A esto hay que sumar la tala indiscriminada de árboles, que a veces pretende remediarse con una reforestación que tarda años en dar resultados, así como el uso de pesticidas o fertilizantes químicos que alteran la composición del suelo y eliminan especies vegetales nativas y, finalmente, la emisión de gases de efecto invernadero, que no ha disminuido, forman parte de estos verdaderos atentados contra la vida.
Cuidar la naturaleza es cuidar la supervivencia de la especie humana, lo que debe afrontarse cuanto antes si queremos evitar que la vida en la Tierra se convierta en pasado.

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