En el fin de semana pasado hubo varias jornadas internacionales en las que las micro y pequeñas empresas fueron protagonistas; comenzó con un fórum internacional en la sede de la ONU, centrado en el empoderamiento económico para la próxima generación de Mipymes, y otras festividades porque el sábado se celebró, consagrado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Día de las Microempresas, Pequeñas y Medianas Empresas.
Si bien en República Dominicana la conmemoración pudo tener poca relevancia, aunque por mandato del decreto 202-18, se declara también el 27 de junio como día de las Mipymes y que derogó uno anterior de 1999 que establecía otra fecha, dada la importancia del sector es una ocasión que no debe pasar inadvertida.
En el foro del viernes en la sede de la ONU se recordó que las Mipymes son fuentes esenciales de empleo, de ingresos y crecimiento local, especialmente para las mujeres, los jóvenes y los grupos vulnerables, y se acordó otro evento para el 6 de julio enfocado en los retos de la innovación y la tecnología y acceso a financiación asequible y a oportunidades de mercado.
Es importante tomar en cuenta esto último en nuestro país. Las Mipymes, si bien no son desdeñadas, necesitan que el Estado promueva más su formalización, más facilidades para acceder al crédito bancario, asesoramiento calificado y apoyo técnico para competir y exportar.
Estaría demás divagar sobre el importantísimo rol que desempeñan estas estructuras en el tejido económico nacional, por ser las mayores generadoras de empleos fuera del Estado, por dar trabajo a sectores vulnerables, como mujeres y jóvenes y gente menos favorecida, y en zonas rurales son generalmente la única fuente de empleo.
Su importancia trasciende fronteras. Naciones Unidas destaca que las Mipymes representan el 90% de las empresas, entre el 60 % y el 70% del empleo y el 50% del PIB mundial.
Es la razón por la que decimos que son pequeñas y micros por definición, pero grandes, enormes por su potencial de transformar las economías, fomentar la creación de empleo y promover un crecimiento económico equitativo, si es que reciben el apoyo necesario.
