¡Hay que respetar los estilos!

Desde que asumes las tareas que comprenden un oficio, vas dando forma a tu perfil profesional, ya sea aprendiendo de tus maestros o guías, así como de colegas e incluso de quienes menos imaginas. Esos momentos te permiten crear tu propio sello hasta en la forma de escribir.
Incluso, hay palabras que identifican a un autor de un reportaje, noticia o cualquier género periodístico, porque suele utilizarlas en escritos a modo de “sello personal”, eso también es marcar un estilo.

Lo anterior debemos entenderlo y saber manejarlo, en especial quienes pasamos de estar en las calles a un escritorio para revisar los trabajos de los colegas, y sería injusto y poco elegante no aplicarlo porque estuvimos en sus zapatos.

Desde que navego en el mundo del periodismo, siempre he aprendido algo: no debemos hacer a los colegas lo que no nos gusta que nos hagan, hablando en términos del oficio.

Por ejemplo, algunos correctores osan cambiar un titular a un trabajo porque les pareció que podían sacar mejor filo a otro que a su juicio “entendían iba a tener mayor enganche”. En estos casos, lo recomendable es consultar a quien hizo el trabajo, ya que no hacerlo resultaría una indelicadeza.

¡Los estilos se respetan! Ciertamente, quien revisa el texto, a veces puede tener una mejor idea en términos de orientar el titular o parte del contexto, pero será muy valioso que siempre esto se haga a modo de construir y edificar y, previo, se sugiera o se informe al dueño del trabajo.

Sé que muchos recordarán algunos de esos momentos en que el editor o corrector le cambió un titular sin consultarle. Lo conservan en su memoria porque les molestó que ni siquiera le dijeran nada, y es entendible.

No somos dueños de la verdad y los estilos son propios. Debemos procurar siempre que corrijamos o revisemos un texto, sugerir desde nuestra experiencia las opciones que tenemos para mejorarlo, en especial si queremos cambiar un titular, que en definitiva es el enganche para hacer clic con el lector.

¡Claro que hay que hacer cambios cuando hay errores graves! Para eso estamos, pero siempre respetando el estilo de quien redacta.

Siempre he creído que el conocimiento es para multiplicarlo, porque quedarnos con algo solo para nosotros mismos, que puede ayudar a crecer, es de tontos y egoístas… y eso es muy infeliz para quien lo practica.

¡Gracias por leerme!

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