No es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar

Ahora resulta que, después de la operación tras la búsqueda de de cuatro técnicos aeronáuticos y de asistencia humanitaria del presidente Nayib Bukele en Haití, los “angelitos”, cabecillas de bandas, acorralados y sabiendo que no es jugando sino que van tras sus cabezas, han recurrido al discurso de paz y diálogo, ¿pero diálogo con quién? ¿Con ustedes, asesinos? ¿Con un “gobierno” y una “policía” de nota de prensa y sin poder ninguno? ¿O con la ONU -su triste estela de violaciones, “vía una misión de pacificación” o Minustah-2004, y la carta-burla de Lamón Son Jou, jefe de los 400 mawoso- que tiene décadas en Haití y no ha resuelto nada? !Por favor!

Para el Presidente Bukele, por lo que se lee en su determinación política-militar en Haití, es sencillo: me entregan los cuatro ciudadanos-técnicos salvadores o si no: plomos; y los que queden a pudrirse en las cárceles. No hay ni habrá otro diálogo… no hay otro lenguaje con esa retahíla de asesinos y sus financiadores -políticos, empresarios (de nuestro hemisferio) y otras supra-agendas promotoras y beneficiarias del caos en Haití-. Así de plano.

Lo del presidente Bukele no es una búsqueda con pretensión de quedarse en Haití – ¿A santo de qué?-. Si los jefes de gangas quieren que se vaya es fácil: que les entreguen a sus cuatro ciudadanos, y si los asesinaron (que es lo más probable; aunque la esperanza nunca se pierde), y como son dizque son brujos, caníbales o hechiceros, que hagan un acto de magia y vomítenlos sanos y salvos. De lo contrario y si no se entregan, pagarán con sus cabezas -ya las fuerzas de búsqueda le respira en la nuca-. No hay de otras…

También tienen la opción de entregarse, como ya se escribió. Mientras, estoy seguro que, el presidente Bukele, no entrará en transacciones ni cuentos o bravuconadas en redes sociales y mucho menos en arrepentimiento o señuelo (engaña bobo), ya conoce ese jueguito de vulgares asesinos. Aquí no es con la filosofía de Pablo Escobar “plata o plomo”, sino que los entregan o se joden y punto. Ya lo saben: Barbecue, Lamón Son Jou y otros…

Finalmente, Haití no solo necesita salir y encarcelar -que no puede ser en su territorio, pues no hay gobierno ni cárceles- a esos asesinos, sino también barrer con una retahíla de políticos, empresarios -de toda la región- y ONGs que solo les ha interesado sus negocios y modus operandi de décadas; y, en consecuencia, centrarse en un plan marshall que ponga en perspectiva la reorganización y reconstrucción física urbana-rural, sanitaria e institucional de aquel “conglomerado humano” llamado Haití; y luego, un calendario de elecciones que pase, primero, por la depuración exhaustiva de los partidos políticos y de sus líderes. Mientras tanto, hay que apoyar, desde todos los frentes, el esfuerzo y búsqueda que está llevando el presidente Nayid Bukele, porque por más que se alegue o que se cuestione -como ya vienen haciendo “expertos” y comentaristas (bocas flojas)- su intervención de búsqueda, antes que Bukele Haití, como escribió Gabriel García Márquez, no tenía un coronel que le escriba…

Y como avanza la búsqueda -el cerco a los asesinos y delincuentes- a Barbecue, mawoso y otros, no les queda más que rendirse o la ley “El que a hierro mata, a hierro muere”, pues no es lo mismo masacrar, sembrar el terror y extorsionar a ciudadanos indefensos que batirse, en el terreno, con fuerzas especiales, experimentadas y diestras en combatir gangsters, bandas, pandillas, maras o gangas.

Posted in OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas