Una de las necesidades que el humano debe cubrir son las sociales. Según Abraham Maslow son las terceras en jerarquía dentro de su pirámide de 5.
Tendemos a estar conectados con otros a través del teléfono. Podemos sentirnos parte de grupos, y hasta comunicarnos con frecuencia. Pero: ¿Cubrimos así estas necesidades humanas?
Hago mi análisis recordando los tiempos de pandemia. Encerrados y comunicados. Muchos casi enloquecieron por la falta de contacto humano. Cada trato virtual podía comprometer una cena o salida con amigos. No sé si todos pagaron lo prometido, dicho sea de paso.
Como vemos, a pesar de estar más comunicados que nunca, no cubríamos las verdaderas necesidades sociales.
Algunos se conforman, o apaciguan sus ansias, con ver a los demás en las redes, y hasta colocan parte de su vida en ellas. Mensajes personales o grupales tienden a hacer pensar que estamos cubriendo esas importantes necesidades, a las que solo le ganan en prioridad las de sobrevivencia: Las básicas y las de seguridad.
¿Podemos vivir sin la presencia de las personas que nos llenan?
Quizá sobrevivamos. Posiblemente generemos algún tipo de condición que tendrá que ser tratada por profesionales de la salud mental. O quizá ya la tenemos y no lo sabemos.
Veo en los más jóvenes mucha falta de habilidades de comunicación a pesar de estar sobreconectados. Es una disyuntiva con la que no están logrando vivir. Porque el verdadero problema es mayor. A pesar de tener tantos contactos no desarrollan capacidades sociales.
¿Y los no tan jóvenes? Estamos perdiendo el valor por las verdaderas relaciones sociales. Las también llamadas necesidades de afiliación. Estamos pretendiendo cubrirlas con grupos, pero no por aquellos que sí nos dan esa sensación de cobertura.
Salir con una manada por pertenecer a ella no cubre necesidades sociales. Solo procuramos cubrir las necesidades de reconocimiento. Y dejamos las de afiliación huérfanas.
¿Puedes pensar en quién te hace sentir bien y tratar de verle en esta misma semana? Te aseguro que tu ser te lo agradecerá.
