Retos para estabilizar los precios

La semana pasada el presidente Luis Abinader convocó a representantes de diversos sectores de la sociedad, en el marco de la creación de una “Mesa de Trabajo por la Crisis Internacional de Precios”, con la finalidad de estructurar una respuesta concertada a los incrementos de precios que desde junio de 2020 han estado golpeando severamente a la población y cuyas perspectivas no arrojan signos de que desaparecerán en los próximos meses, aunque se prevé que las variaciones del Indice de Precios al Consumidor (IPC) se moderarán respecto a su comportamiento en el último año.

Las diferentes mesas conformadas serán coordinadas por el ministro de Industria y Comercio y en un plazo de diez días, deberán presentar un plan que permita al gobierno afrontar con éxito el reto de controlar la inflación, logro que hasta ahora ha eludido a las autoridades permitiendo que se convierta en un reclamo social que se reviertan los incrementos de precios registrados. La inflación alcanzó 10.48 %, medida de mayo 2020/2021.

Para el cumplimiento de su mandato, se esperaría que los comisionados, además de evaluar las ineficaces políticas gubernamentales que se han estado aplicando, cuyo fracaso se evidencia en los aumentos de precios de los productos objeto de subsidios y la convocatoria misma de la Mesa de Trabajo, realice un análisis por cada rubro relevante de la canasta familiar que haya experimentado aumento significativo de precio o existan evidencias de qué ocurrirá en el futuro cercano, para proponer un plan a los fines de neutralizar estos incrementos.

Retos de los comisionados

Las informaciones más recientes de organismos externos especializados, señalan que los precios de los commodities -sorgo, soya, maíz, trigo, arroz- en los mercados internacionales se mantendrán elevados respecto a los que prevalecieron el pasado año, debido a que la producción no será suficiente para satisfacer el incremento en la demanda, por la reactivación de las principales economías del mundo y, al mismo tiempo, aumentar los inventarios de estos rubros para presionar los precios a la baja de estas materias primas fundamentales en la elaboración de productos de elevada ponderación en la canasta familiar.

Pero el mayor reto de los comisionados será el aumento que se registra actualmente en los precios internacionales del petróleo. El barril del West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en el país para la fijación de los precios internos de los derivados, cerró la pasada semana a US$74.00 -entrega julio 2021- según el Instituto Americano de Petróleo. Se estima que este precio se mantendrá en los mercados internacionales lo que resta del presente año.

Para el 2022, algunas firmas internacionales proyectan que el precio promedio del barril del petróleo podría alcanzar los US$100. Debido a la elevada ponderación -16.65%- en la canasta familiar del grupo Transporte, entre cuyos componentes se encuentran las gasolina regular y prémium, gas licuado, gasoil, así como pasajes de transporte urbano, interurbano y aéreo, las presiones inflacionarias en el país podrían continuar hasta que se estabilicen los precios del petróleo en los mercados internacionales.

Otro elemento de presión al alza de los precios internos ha sido el incremento en los fletes marítimos. Según el Indice Compuesto por Contenedor de la firma británica especializada Drewry, el precio del contenedor de 40 pies aumentó 15.9 % en la semana que concluyó el 24 del presente mes de junio, respecto al prevaleciente la semana anterior. Este incremento en los costos de transporte marítimo aún no se ha reflejado en los precios internos y, según esta firma, la congestión portuaria y la escasez de contenedores, se mantendrá presionando los precios al alza hasta el último trimestre del presente año.

Para Centroamérica y el Caribe, el aumento en el flete marítimo podría tener mayor impacto debido a que el incremento de precios en este servicio ha afectado de manera más severa a las economías en desarrollo. Estas, usualmente importan más productos manufacturados de lo que exportan y a las líneas navieras les resulta más costoso devolver los contenedores vacíos. Se estima que en la región los costos de flete han aumentado en el último año entre 400 % y 600 %, versus 332 % promedio mundial.

Las causas citadas anteriormente son todas de origen exógenos, sin embargo, en el informe mensual sobre las variaciones del IPC del Banco Central, también se verifican aumentos de precios de productos de origen agrícola cuyas razones podrían ser el resultado de deficiencias en políticas sectoriales. Pero aún en este caso, que por ser de naturaleza endógena se supone que las autoridades podrían atacar más rápidamente, hay que recordar que observar los resultados en los precios de los bienes agrícolas de ciclo corto, tomaría varios meses después de adoptada la decisión de fomentar la producción.

Opciones de políticas

En algunos casos, el gobierno podría autorizar importaciones para estabilizar los precios, particularmente de origen agrícola, pero esta opción que ha sido efectiva en otras circunstancias, no parece viable actualmente por el elevado desempleo que se registra en el país y el efecto devastador que podría tener para pequeños y medianos productores que han sido severamente lastimados por los efectos económicos de la pandemia.

Otra opción por considerar sería la creación de un fondo para el otorgamiento de subsidios. Esta posiblemente sea la opción más neutra desde el punto de vista de la interferencia del gobierno en el funcionamiento de los mercados, siempre que se otorguen a los consumidores y no a los productores, a través de programas sociales. En este último caso, habría que ver las implicaciones de mantener programas de subsidios generalizados a toda la población, durante un período de tiempo relativamente prolongado y las reacciones de organismos como el Fondo Monetario Internacional, las calificadoras de riesgos y los tenedores de deuda del país.

Inconveniente similar tendría fijar el valor de los fletes y seguros importados a los niveles de precios prepandemia, pues significaría otorgar subsidios generalizados a la población por parte del gobierno, particularmente a los sectores de mayores ingresos. Además, en este caso y en la alternativa previa, es posible que las empresas favorecidas con subsidios gubernamentales pudieran tener restricciones para exportar en el marco del acuerdo con la Organización Mundial de Comercio.

A la expectativa

Será del mayor interés del país observar cuál será el planteamiento que realizarán los comisionados para cumplir con su objetivo de plantear alternativas que permitan hacerle frente de manera exitosa a tan soberbios retos como los que derivan de contener la inflación interna, en un contexto de fuertes aumentos en los precios internacionales del petróleo y de los fletes, así como la permanencia elevada de los correspondientes a otros commodities relevantes para proyectar la evolución esperada de la inflación.

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