Cuando todo cambie para siempre, entenderás todo lo concerniente a la espera por la que has estado transitando… Tu carácter, tu paciencia, tu fe, tu corazón han sido probados significativamente por Dios; estados de ánimo, errores, ansiedades, frustración y visión de futuro nublada, es de lo poco que sucedió durante la espera. Porque llegaste a renunciar a la promesa aún sabiendo que Dios fue quien te la dio. No obstante nuestro Soberano Dios ha estado a cargo de ti y del camino para que su palabra cumplida llegue a ti. Aunque difícil, la fidelidad de Dios tiene un alcance superior a tu fortaleza, a los obstáculos para manifestarla y los mismos procesos. Una promesa divina siempre es algo inmerecido pero que durante el proceso Dios sabe convertirnos en aptos para sostenerla y disfrutarla. Cree en sus tiempos.
