Cuando Dios nos está poniendo a prueba los eventos que nos rodean parecen susurros incomprensibles, y tratamos de adaptarlos a nuestro entendimiento, queremos adivinar si fuera posible, qué pasa, hasta buscamos opiniones e interpretaciones ajenas. Pero ¿Y si parte de la prueba es qué tanto conoces la voz de Dios y entiendes su voluntad para ti? ¿Tanto te cuesta conocer su voluntad que buscas en otros lo que debes conocer por medio de tu confianza en Dios? Si no estamos compendiendo, necesitamos mejorar nuestra conexión con Dios, pero si comprendemos pero nos justificamos, Dios busca más que una mejor conexión, nos sacude como a trigo para sacar la paja. El busca lo mejor de ti, esa integridad que no das a otro pero que Dios merece, reclama y exige. Recuerda, orar, oír, obedecer.
