El presidente estadounidense Donald Trump se ha dado por vencido hasta nuevo aviso respecto al uso de fuerza militar contra Irán para que se doblegue ante él. Vuelve, en cambio, a otro plan igualmente ya aplicado y asimismo infructuoso: asfixiarlo o estrangularlo económicamente. Pero e sta vez, dijo, sería “la operación económica más devastadora jamás emprendida contra país alguno”. Hasta ahora no se sabe en qué consistirían exactamente las nuevas medidas, y ya sabemos que el mandatario estadounidense es muy dado a hipérbole. Irán, por su parte, aseguró que no se rendirá ante la nueva amenaza económica de Trump. De modo pues que ya entrando en recta final de agosto persiste ese pulso.
