El exsuperintendente de Electricidad Juan Gómez cuestionó este martes durante su particiación en Despierta con CDN que el aumento del consumo provocado por las altas temperaturas sea suficiente para explicar las denuncias de usuarios que aseguran recibieron facturas eléctricas duplicadas o incluso triplicadas durante los últimos meses.
Gómez, quien actualmente dirige la Secretaría de Energía de Fuerza del Pueblo, reconoció que el calor incrementa el consumo debido al uso más intensivo de aires acondicionados, abanicos, refrigeradores y otros equipos, pero sostuvo que ese factor no explica por sí solo los aumentos extraordinarios denunciados por algunos clientes.
Su planteamiento contrasta con la posición de las empresas distribuidoras: Edesur explicó días atrás también en el matutino de CDN37 que las altas temperaturas pueden aumentar el consumo aun cuando el usuario mantenga los mismos electrodomésticos y hábitos, porque los equipos de climatización y refrigeración necesitan trabajar durante más tiempo. La empresa añade que un mayor consumo puede provocar el paso hacia un bloque tarifario superior.
El «kilovatio envenenado»
Uno los puntos abordados por Gómez fue la estructura de la tarifa residencial BTS-1, donde la tarifa vigente establece que los primeros 200 kWh tienen un precio inferior; entre 201 y 300 kWh se aplica otro valor y entre 301 y 700 kWh se utiliza una tarifa superior. Es decir cuando el consumo llega a 701 kWh o más, todos los kilovatios-hora del período son calculados con la tarifa correspondiente a ese último bloque.
Para Edesur, ese mecanismo explica por qué un aumento relativamente pequeño del consumo puede traducirse en una variación importante en el monto final: la empresa detalló que en su zona de concesión los primeros 200 kWh se facturan a RD$6.05 por kWh; de 201 a 300, a RD$8.59; de 301 a 700, a RD$12.89, mientras que a partir de 701 kWh todo el consumo se calcula a RD$13.09 por kWh.
Gómez bautizó ese umbral como el “kilovatio envenenado”, aunque sostuvo que el cambio de tarifa tampoco explica por sí solo todos los casos en los que usuarios denuncian duplicaciones o triplicaciones, vinculando el problema de la facturación con el deterioro financiero y comercial de las empresas distribuidoras.
Durante la entrevista en Despierta con CDN, Gómez mostró además una factura en la que, según explicó, aparecía una lectura anterior del medidor pero una lectura actual de cero, mientras se registraba un consumo facturado. A su juicio, situaciones como esa justifican que los clientes revisen detalladamente sus facturas y reclamen cuando detecten inconsistencias.
¿Qué debe hacer un usuario si entiende que le cobraron de más?

Gómez recomendó revisar primero el historial de consumo que aparece en la factura, compararlo con los meses anteriores y verificar que la lectura actual y anterior coincidan con el medidor instalado en la vivienda. Si existen diferencias, insistió que el primer reclamo debe realizarse ante la empresa distribuidora correspondiente y que cada distribuidora está obligada a entregar una constancia de la reclamación. Si el cliente no queda conforme con la respuesta, puede acudir posteriormente a PROTECOM.
El exsuperintendente utilizó las estadísticas de la Oficina de Protección al Consumidor de Electricidad (PROTECOM) para argumentar que existen reclamaciones de usuarios que finalmente resultan procedentes.
La Superintendencia de Electricidad informó que PROTECOM emitió 17,466 decisiones procedentes a favor de usuarios durante el primer semestre de 2026. Entre enero y junio, la institución emitió un total de 52,254 decisiones y recibió 29,833 nuevas reclamaciones.
El dato, sin embargo, incluye reclamaciones de distintas naturalezas y no permite concluir que las 17,466 decisiones correspondieran exclusivamente a casos de sobrefacturación.
