El juicio contra Lindsay Clancy, la exenfermera acusada de estrangular hasta la muerte a sus tres hijos pequeños en enero de 2023, ha concluido sin un veredicto final.
El juez William Sullivan, del Tribunal Superior de Plymouth, declaró nulo el proceso judicial después de que el jurado notificara por tercera ocasión que le resultaba imposible alcanzar la unanimidad requerida.
Durante las deliberaciones, la defensa intentó frenar la anulación mediante un recurso de emergencia ante la Corte Suprema Judicial de Massachusetts, sosteniendo que un miembro del jurado desobedecía las instrucciones del tribunal y bloqueaba el consenso. No obstante, la solicitud fue desestimada.
A lo largo del proceso, Clancy admitió haber causado la muerte de los menores, pero se declaró no culpable. Su equipo defensor sostuvo que la acusada sufrió un episodio psicótico derivado de una depresión posparto y deficiencias en su atención médica, lo que invalidaba su responsabilidad penal. En contraposición, los fiscales sostuvieron que la mujer actuó de manera consciente.
Los escenarios judiciales y próximos pasos
Tras este desenlace, el futuro del caso queda en manos de la Fiscalía, que deberá evaluar si abre un nuevo juicio con un jurado distinto, negocia un acuerdo de culpabilidad por cargos de menor gravedad o desiste del proceso.
Por el momento, Clancy permanecerá internada en un centro hospitalario psiquiátrico, donde se encuentra recluida desde 2023 debido a las secuelas físicas y la parálisis parcial que sufrió tras intentar suicidarse inmediatamente después del crimen.
Asimismo, el tribunal fijó una audiencia para el próximo 29 de septiembre, fecha en la que ambas partes deberán definir la estrategia jurídica a seguir.
Con información de EFE.
