La investigación especial realizada por la Cámara de Cuentas de la República Dominicana al ministerio de Educación, no habría encontrado irregularidades en la gestión encabezada por el entonces ministro de Educación, Roberto Fulcar; sus conclusiones solo hablan de observaciones y puntos de mejora.
De acuerdo con un comunicado de prensa, la investigación especial examinó los procesos de contratación, ejecución de pagos, adquisición de bienes y servicios, compras, entradas y salidas de recursos financieros, adquisiciones de equipos tecnológicos, inventarios y nóminas del Ministerio de Educación, la cual adquiere una dimensión particular debido a que la gestión auditada coincidió con la pandemia del COVID-19.
El informe establece recomendaciones dirigidas al fortalecimiento de los procesos del ministerio de Educación, entre ellas mejorar los mecanismos de selección y contratación, fortalecer el resguardo de la documentación, mejorar controles administrativos y de inventario y reforzar distintos procesos institucionales.
No obstante, también reconoce que las circunstancias derivadas de la pandemia y las variaciones extraordinarias en los precios de insumos y materias primas afectaron o pudieron afectar determinados procesos administrativos y de ejecución, incluidos algunos relacionados con proyectos de infraestructura educativa.
