La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó ayer que el Gobierno mantiene firme su compromiso con la transformación de la Policía Nacional y aseguró que no habrá impunidad frente a los abusos policiales.
Raful reconoció que la desconfianza ciudadana hacia la institución forma parte del diagnóstico que sustenta el proceso de reforma.
“Contrario a años anteriores, estamos trabajando en favor de la transparencia para que no haya impunidad”, expresó la funcionaria durante la reunión semanal de la Fuerza de Tarea de Seguridad Ciudadana, encabezada por el presidente Luis Abinader, en referencia a los recientes casos de violencia policial que han generado preocupación en la opinión pública.
Raful destacó algunos de los principales avances de la reforma, entre ellos la graduación de más de 12,000 agentes tras un proceso de formación de más de un año; el fortalecimiento del Instituto Policial de Educación Superior (IPES) con la participación de académicos especializados, la creación de las mesas de seguridad y la incorporación de cámaras corporales (bodycams).
Subrayó que el Ministerio Público está siendo notificado de cada incidente para garantizar que las investigaciones avancen sin obstáculos.
La ministra también llamó la atención sobre la creciente incidencia de la violencia social como uno de los principales retos para la seguridad ciudadana. Explicó que, de los 43 homicidios registrados entre el 1 y el 17 de julio, 33 estuvieron relacionados con conflictos interpersonales.
Ante esta realidad, recordó que el Gobierno impulsa el proyecto de Ley de Convivencia Ciudadana y el Primer Plan Estratégico Sectorial de Seguridad Ciudadana 2026-2035, concebido para coordinar las acciones de todas las instituciones en materia de prevención.
