Medicina a la carta ayudaría a prevenir las enfermedades

El vertiginoso avance que ha experimentado la ciencia en los últimos años augura hacer realidad una de las grandes aspiraciones de la humanidad: prevenir las enfermedades y prolongar la vida.

El vertiginoso avance que ha experimentado la ciencia en los últimos años augura hacer realidad una de las grandes aspiraciones de la humanidad: prevenir las enfermedades y prolongar la vida. Sin embargo, esta buena noticia no está libre de ciertos riesgos éticos y morales, pues el desarrollo de alternativas como la medicina personalizada a partir del código genético de las personas y su historia familiar, permitirá no solamente predecir con alta probabilidad la predisposición a ciertas enfermedades degenerativas y catastróficas como el cáncer, sino también limitar o encarecer la cobertura de salud en caso de que esa información llegue a manos de las empresas aseguradoras.

Así lo manifestó el científico israelí y Premio Nobel de Química 2004, Aarón Ciechanover, quien teme que al igual que los datos biométricos de un pasaporte o la información de las redes sociales, la privacidad genética pueda llegar a filtrarse en detrimento de las personas.

Ciechanover, quien ayer dictó una conferencia magistral durante el acto inaugural del XIII Congreso Internacional de Investigación Científica, que auspicia el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Meescyt), dijo que en el futuro será posible, incluso, hacer una edición genética para cambiar los genes malos de nuestro cuerpo por otros sanos.

Y aunque pueda parecer una utopía, recordó que algo parecido sucedió en el año 2013 cuando la actriz norteamericana Angelina Jolie descubrió que tenía una mutación en el gen BRCA1 y corría un 87% de riesgo de desarrollar cáncer de mama y un 50% de cáncer de ovarios, que la llevó a someterse a una doble mastectomía y extirpación de los ovarios para evitar la enfermedad que arrancó la vida de su madre, su abuela y su tía.

Sostiene que aunque la medicina de precisión entraña un impacto psicológico, también supone una menor carga sobre la economía de los países, pues habría una menor cantidad de enfermos y por ende, una disminución en los gastos de salud.

Científicos creen que la vida podría alargarse hasta los 115 años

El investigador afirmó que aunque todavía no se puede predecir la fecha exacta, la comunidad científica asegura que la esperanza de vida se elevará de 110 a 115 años, en base a los adelantos científicos y tecnológicos, que predicen que a cada año de vida se le sumarán dos semanas más.

Recordó que la expectativa de vida aumentó de manera extraordinaria durante el siglo pasado en casi 30 años, gracias a los avances en educación, la ciencia y la tecnología a través de conocimiento hallado en las universidades en forma de antibióticos, vacunas, rayos X, agua esterilizada y alimentos inocuos.

Un alto precio a pagar

No obstante, la longevidad tiene un alto precio a pagar, según el gurú de la medicina y son las enfermedades degenerativas como el Alzheimer, el mal de Parkinson, los males cardiacos y el cáncer que suelen aparecer a partir de los cincuenta o sesenta años, cuando la maquinaria compleja y sofisticada como el cuerpo humano comienza a presentar signos de desgaste por el uso ininterrumpido.

Asimismo, el Nobel considera que la solución a muchos problemas de salud, como el cáncer de pulmón o la obesidad, está en la medicina preventiva y la adquisición de mejores hábitos de salud.

Explica que solamente el tabaquismo entraña costos millonarios sobre los sistemas de salud de los países por ser causante de enfermedades como el cáncer, daños en el corazón, los riñones y malformaciones fetales que provocan la muerte, razón por la que entiende que los gobiernos deben contribuir a desincentivar su uso.

El científico se enorgullece cuando afirma que Israel cuenta con uno de los mejores sistemas públicos de salud del mundo porque los gobiernos que se han sucedido han priorizado la inversión en este campo, identificando sus debilidades y buscando soluciones a partir de la ciencia.

Un país de alta tecnología

Paradójicamente, la milicia ha sido una de las claves para que Israel, con una población con poco más de ocho millones de habitantes, se haya convertido en una potencia en el campo científico, tecnológico y de la innovación, ya que la mayoría de inventos descubiertos a raíz de la necesidad de mejorar la seguridad de una nación en permanente conflicto, han encontrado aplicación en áreas como la salud, la informática, la electrónica y la óptica, convirtiéndolo en un país con una economía de alta tecnología.

El Premio Nobel de Química afirma que si la República Dominicana quiere desarrollarse en este ámbito debe invertir e incentivar el quehacer científico desde la niñez, con educación en alta tecnología, de manera que desarrolle una generación con capacidad de mejorar la vida de los demás, ya sea mediante sus propios descubrimientos, o para ser contratados por compañías internacionales que se establezcan en el país.

Para Ceichanover, la ciencia tiene un poder grandioso de unir a personas de todas las latitudes, y al mismo tiempo, constituye una plataforma de colaboración y cooperación entre países que puede favorecer el intercambio económico.

Dijo que eventos como el Congreso que auspicia el Mescyt es como una semilla para desarrollar la relación entre países y recordó que durante su primera visita a la República Dominicana en el año 2015 se reunió con el presidente Danilo Medina, donde contemplaron la posibilidad de ampliar las relaciones entre ambas naciones.

Consejo a la juventud

Tras sostener una interesante conversación con elCaribe, el premio Nobel exhortó a los jóvenes dominicanos a estudiar y a convertirse en los mejores en cualquier rama que elijan. “Tú puedes lograr todo lo que quieras, no solamente en el aspecto de la ciencia, sino que si quieres ser un músico, sé el mejor para que aportes a la cultura de tu país, si quieres ser periodista pues sé el mejor para que aportes y digas la verdad de tu país, es tratar de aportar en lo que te guste de la mejor forma”.

Ha hecho aportes en el tratamiento del cáncer

Aaron Ciechanover es un médico israelí con PhD en bioquímica, nacido en 1947. Obtuvo el Premio Nobel de Química en 2004, junto a Avram Hershko e Irwin Allan Rose por haber descifrado el mecanismo que usan las células para degradar y reciclar las proteínas, usando otra proteína, la ubiquitina. Ha sido asesor de muchas empresas del campo de la salud en el ámbito de la medicina molecular y el tratamiento de cáncer. Es miembro de la Academia de Ciencias y Humanidades de Israel, de la Pontificia Academia de Ciencias (El Vaticano) y miembro foráneo de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

También recibió el premio Albert Lasker para Investigación Médica Básica en el año 2000, entre otros reconocimientos.

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