Santo Domingo.- En ocasión del Día del Médico, se recuerda que la verdadera esencia de esta profesión va más allá de lo económico y se fundamenta en la vocación de servicio hacia los demás.
Historias como la de un galeno que, pese a su compromiso ético, se vio limitado por las condiciones de un paciente sin recursos para costear una cirugía, revelan la dura realidad que enfrenta la medicina en el país. En ese caso, el médico, consciente de que el enfermo no tenía el dinero necesario para el procedimiento, tuvo que enviarlo a su vivienda, donde lamentablemente falleció.

Este hecho, doloroso pero ilustrativo, refleja cómo muchos médicos luchan entre su deseo de salvar vidas y las limitaciones del sistema de salud, donde la falta de recursos económicos condiciona las oportunidades de sobrevivir.
Sin embargo, también resalta la diferencia entre quienes ejercen la medicina por puro interés económico y aquellos que lo hacen por un compromiso genuino con la vida y la dignidad humana. “La vocación es lo que distingue al médico que entiende que cada paciente es un ser humano y no un simple número en una factura” Francia Matilde una frase muy famosa de ella.
En este Día del Médico, la sociedad recuerda que el ejercicio de esta profesión no debe ser un negocio, sino una entrega constante en beneficio de la salud de los más vulnerables.
