Santo Domingo.- La hepatitis es una enfermedad causada por virus, responsable de altos niveles de morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Se estima que el 57% de los casos de cirrosis hepática y el 78% de los casos de cáncer primario de hígado son causados por los virus de la hepatitis B y C.
Asamblea Mundial de la Salud celebrada en 2010 se ha designado el 28 de julio como el Día Mundial contra la Hepatitis y hace un llamado mundial para una respuesta integral en la lucha contra la hepatitis.
Desde entonces, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han movilizado para unir esfuerzos y establecer estrategias para combatir la hepatitis a nivel regional y mundial.
Las hepatitis B y C son infecciones crónicas silenciosas que, sin un diagnóstico adecuado, pueden progresar a cirrosis hepática o cáncer de hígado, causando un impacto negativo significativo en la vida de las personas y comunidades en nuestra Región. En las Américas, casi 80,000 nuevas infecciones de hepatitis B y C surgen cada año, la mayoría de las cuales pasan desapercibidas.
¿El resultado? Más de 100,000 muertes relacionadas con la hepatitis cada año
La buena noticia es que hay medicamentos disponibles que curan la hepatitis C, así como tratamientos eficaces para controlar la hepatitis B.
Hepatitis B en aumento entre los hombres
De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), hasta la semana epidemiológica número 27 del año 2025 (al 5 de julio), se han confirmado 910 casos de hepatitis B, con una mayor incidencia en hombres.
Este dato representa un cambio con respecto al patrón observado en 2024, donde la mayor proporción de casos se registró en mujeres de entre 30 y 39 años. Ese año se notificaron 1,617 casos de hepatitis B a nivel nacional.
Hepatitis C mantiene predominio en mujeres
Por otro lado, la hepatitis C ha afectado principalmente a mujeres, con 541 casos registrados en 2025. En 2024, se reportaron 834 casos, también con predominio en el sexo femenino.
La hepatitis viral, un problema de salud pública
La hepatitis B (VHB) y hepatitis C (VHC) siguen siendo una amenaza significativa para la salud pública en el país. El seguimiento limitado de los casos y las dificultades en el acceso a pruebas diagnósticas post-tratamiento dificultan una gestión eficaz de estas enfermedades.
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, reconoció avances importantes en vacunación, tamizaje y atención médica, pero subrayó que aún quedan pendientes aspectos clave como el acceso universal a pruebas confirmatorias y la notificación oportuna de casos.
Vacunación y otros métodos de prevención
El país cuenta con un Programa Nacional de Vacunación contra la Hepatitis B, dirigido tanto a niños como adultos, bajo la coordinación de la Dirección de Inmunoprevenibles por Vacunas (DIV).
A través de campañas de inmunización y actividades comunitarias, se busca reducir la transmisión y proteger a la población vulnerable.
En tanto que, el Ministerio de Salud Pública exhortó la vacunación como forma principal de prevención, sobre todo contra las hepatitis A y B, así como mantener los cuidados básicos de higiene como lavado de manos.
A esto se suma el consumo de agua potable y alimentos seguros, evitar el contacto con sangre o fluidos corporales de personas infectadas o con objetos punzantes.
Más de un millón de muertes anuales en el mundo
Según el informe global de hepatitis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2024, la hepatitis viral es la segunda causa infecciosa de muerte a nivel mundial, con aproximadamente 1.3 millones de muertes anuales, lo que equivale a 3,500 muertes diarias.
En 2022, se estimó que 254 millones de personas vivían con hepatitis B crónica y 50 millones con hepatitis C crónica, pero solo el 13% de las personas con hepatitis B y el 36% de las personas con hepatitis C han sido diagnosticadas.
Además, solo el 3% de los casos de hepatitis B y el 20% de los casos de hepatitis C reciben tratamiento antiviral.
