La evolución y transformación que ha presentado Gisel a lo largo de los años resalta su capacidad de impactar vidas desde la autenticidad y el propósito. Ella representa a mujeres comprometidas con generar impacto nacional e internacional desde su espacio profesional. Su facilidad de convertir ideas en proyectos concretos y de alto impacto la definen como una mujer que materializa cada visión que se propone y continúa consolidándose como una de las voces femeninas de mayor proyección en Latinoamérica que lleva en alto el nombre de la República Dominicana en importantes escenarios internacionales. “La República Dominicana posee un enorme talento literario. Me gustaría ver una mayor conexión entre el mundo editorial, la educación, las empresas y los medios para que nuestros autores lleguen a más lectores y se fortalezca una cultura de lectura como herramienta de transformación”, afirmó Gisel a elCaribe.
¿Cómo descubrió su voz como autora?
Descubrí mi voz el día que dejé de intentar escribir para impresionar y empecé a escribir para servir. Durante mucho tiempo creí que debía sonar como los grandes autores, hasta que entendí que la historia que más podía transformar vidas era la mía. Mi voz nació cuando acepté que mis experiencias, mis heridas, mis aprendizajes y mis caídas podían convertirse en puentes para otros. Hoy escribo desde la verdad, porque la verdad siempre encuentra a quien la necesita.
¿Cuál es su proceso creativo y qué mensaje de impacto desea dejar a quienes leen sus libros?
No escribo por inspiración; escribo por convicción. Primero observo, escucho, vivo, acompaño personas y tomo notas constantemente. Después llega un momento en que todo comienza a conectarse y las palabras aparecen casi como una conversación con el lector. Mi mayor deseo es que quien cierre uno de mis libros no sea la misma persona que lo abrió. No me interesa solo transmitir conocimiento; quiero provocar transformación. Si alguien descubre su valor, recupera su voz o decide ocupar el lugar que merece, entonces el libro cumplió su propósito.
¿Qué personaje de sus obras refleja su propia evolución personal?
Más que un personaje, la protagonista de “Ser Visible” es una mujer que durante mucho tiempo creyó que debía demostrar constantemente su valor para ser reconocida. Esa mujer soy yo y, al mismo tiempo son miles de mujeres que he acompañado en Latinoamérica. Mi evolución ha consistido en entender que la visibilidad no se conquista buscando aprobación, sino construyendo autenticidad, coherencia y autoridad.
Si pudiera regresar al día en que publicó su primer libro, ¿qué se diría a sí misma?
Me abrazaría y me diría: “No tengas miedo. Este libro va a llegar exactamente a las personas que necesitan leerlo. No te preocupes por las ventas, preocúpate por el impacto”. También me recordaría algo que aprendí con el tiempo: nunca subestimes el poder que tiene una historia cuando nace desde la verdad.
¿Qué opina de la edición independiente?
Creo profundamente en la edición independiente. Ha democratizado la posibilidad de publicar y ha permitido que muchas voces extraordinarias sea escuchadas. Sin embargo, independencia no significa improvisación. Publicar un libro requiere responsabilidad, calidad, edición profesional y respeto al lector.
¿Cuál es el mayor reto de publicar?
Publicar no es el reto; el verdadero desafío comienza después. El mayor reto es lograr que un libro no se quede en una estantería, sino que se convierta en una conversación, en una herramienta y en un movimiento.
¿Qué siente al subir a un escenario?
Siempre siento emoción. Después de tantos años, sigo sintiendo mariposas. Pero ya no las interpreto como miedo, sino como responsabilidad. Sé que entre el público habrá personas que quizá solo necesiten escuchar una frase para tomar una decisión que cambie su vida.
¿Cómo adapta su mensaje al dar una conferencia en culturas diferentes?
Las culturas cambian, pero las emociones humanas no. En cualquier país las personas desean sentirse vistas, valoradas y reconocidas. Nunca cambio la esencia del mensaje; adapto los ejemplos y el contexto cultural, pero el corazón permanece igual.
¿Qué diferencia hay entre el impacto de la palabra escrita y la hablada?
La palabra hablada emociona en el instante; la palabra escrita acompaña durante toda la vida. Una conferencia puede cambiar una tarde. Un libro puede cambiar una década.
¿Cómo equilibra el aislamiento que requiere escribir con la exposición pública de las conferencias?
Para mí son dos momentos complementarios. Escribir requiere silencio para escuchar mi propia voz. Conferenciar requiere presencia para escuchar la voz de los demás. Uno alimenta al otro.
¿Cuál es el mensaje central que quiere dejar como legado en el mundo?
Quiero que las personas entiendan que no nacieron para pasar desapercibidas. Todos tenemos una historia, un talento y una experiencia que pueden convertirse en servicio para otros. Mi legado no es que las personas sean famosas; es que sean visibles desde su esencia.
¿Presentó su libro Ser Visible. Cuál es el mensaje que desea transmitir?
Ser Visible nace de una pregunta muy profunda: ¿cuántas personas extraordinarias permanecen invisibles simplemente porque nunca aprendieron a mostrar su verdadero valor?. Mi mensaje es que la visibilidad no consiste en aparecer más, sino en comunicar con claridad quién eres y qué aportas.
¿Respecto a su conferencia El poder de ser visible, cuál ha sido su experiencia ante las audiencias?
Ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. He comprobado que existe una necesidad universal de sentirse reconocido y de encontrar el valor para ocupar espacios.
Aspiración
Mi mayor deseo es que quien cierre uno de mis libros no sea la misma persona que lo abrió. No me interesa solo transmitir conocimiento; quiero provocar transformación”.
Desafío
El mayor reto es lograr que un libro no se quede en una estantería, sino que se convierta en una conversación, en una herramienta y en un movimiento”.
