Héctor Reynoso es un artista plástico dominicano que, desde temprana edad, mostró un profundo interés por la pintura, influenciado por la creatividad y por el misterio que caracterizan a su mente artística. Su estilo se distingue por un subimpresionismo que fusiona elementos del surrealismo, el arte naif caribeño y el impresionismo. Su obra refleja una profunda exploración del subconsciente, que utiliza siluetas como medio para expresar sentimientos y pensamientos internos. Héctor Reynoso ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas a nivel nacional e internacional y su obra ha sido reconocida por su capacidad para transmitir emociones profundas. Recientemente presentó su tercera muestra individual “Siluetas del Subconsciente Universal”, ampliamente celebrada por su coherencia conceptual, por su rigor formal y la potencia simbólica de su imaginario visual.
¿Quién es Héctor Reynoso, de dónde proviene y cuáles son sus sueños?
Soy un artista plástico dominicano impulsado por la necesidad de explorar y expresar lo humano. Vengo de un trabajo sostenido, de la disciplina del taller y del diálogo con otros artistas. Sueño con seguir creando, llevar mi obra más lejos y dejar un legado honesto que abra caminos para otros.
¿Cuáles considera que son los retos de los artistas dominicanos para lograr un mayor volumen de ventas y exposiciones públicas?
El reto principal es integrar creación y gestión: muchos producen obras de calidad pero carecen de estrategia para documentarlas, promoverlas y colocarlas en circuitos adecuados. Faltan espacios accesibles, redes sólidas entre artistas, galerías y coleccionistas, y formación en gestión cultural y comercialización.
¿Cómo está el sector de las artes plásticas y visuales en la actualidad?
Vivo y diverso, con mucho talento emergente y artistas consolidados. Pero está fragmentado: hay iniciativas puntuales, ferias y exposiciones, pero falta continuidad institucional, políticas culturales coherentes y plataformas sostenidas que permitan crecer al ecosistema.
¿Cómo pueden los artistas emergentes superar las barreras para ingresar al mercado del arte?
Deben construir identidad y trabajar con constancia. Participar en colectivas, residencias y ferias, buscar mentores, formarse en comunicación y gestión, y tener presencia digital bien cuidada. La persistencia y la coherencia son claves.
¿Qué impacto tiene el turismo en el desarrollo del arte en la RD?
Es una oportunidad enorme y poco aprovechada. El turismo puede ser una ventana para el arte local si se integra auténticamente en hoteles, rutas culturales, museos y experiencias. El turista busca vivencias y el arte ofrece una experiencia cultural profunda.
¿Qué recomendaciones darías a las autoridades para apoyar mejor al sector artístico en la RD?
Diseñar políticas culturales a largo plazo; crear y sostener espacios expositivos; apoyar ferias, residencias y programas de adquisición pública; fomentar la formación artística en todos los niveles; y ver la cultura como inversión social y económica, no solo como gasto.
¿Qué opinas sobre la integración de la tecnología en el arte?
La tecnología es aliada. Amplía lenguajes, formatos y posibilidades de difusión. No sustituye la esencia del trabajo, pero permite explorar nuevos discursos. El desafío es usarla con criterio, y mantener profundidad conceptual.
¿Cuál es su proceso para crear una pieza, desde el diseño hasta el acabado, y qué desafío conlleva?
Empiezo con una idea o emoción, hago bocetos y selecciono materiales. Luego ejecuto, reviso y ajusto hasta el acabado final. El mayor desafío es mantener la coherencia entre la intención inicial y lo que la obra finalmente transmite; ese diálogo interno puede ser exigente.
¿Cuánto tiempo tarda en hacer una pieza pequeña o una más grande?
Eso va a depender del concepto y la técnica. Una obra pequeña puede tomar días o semanas; una grande, semanas o meses. Además del tiempo de ejecución, está el tiempo de reflexión, que es parte esencial del proceso.
¿Qué técnicas utiliza?
Trabajo con pintura: óleo, acrílico y técnicas mixtas. Me interesa el control del color, la textura y la pincelada; uso también espátula cuando la obra lo requiere para generar relieve y materialidad.
¿Qué finalidad u objetivo quiere transmitir al público con sus obras?
Quiero invitar a la reflexión y a la sensibilidad: que el lector se reconozca, cuestione y conecte con las emociones y las realidades humanas. Busco provocar un diálogo íntimo que trascienda la página o la imagen.
¿Cómo fue su experiencia en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo Art Gabangi 2025?
Muy enriquecedora. Me permitió consolidar liderazgo, dialogar con curadores, coleccionistas y colegas, y confirmar la importancia de la coherencia en la obra. Surgieron colaboraciones y proyectos expositivos gracias a la buena recepción de mis piezas.
¿Qué nos puede decir de su tercera exposición individual?
Fue un punto de madurez: formato curado, selección cuidada de piezas y un hilo temático que exploró lo humano y lo social. Busqué un diálogo íntimo con el espectador y una presentación coherente en forma y contenido.
¿Cuáles son las trabas que se encuentra un artista a la hora de exponer sus trabajos?
Entre las trabas figura la falta de recursos económicos, escasez de espacios, desconocimiento de procesos curatoriales y de gestión, y en ocasiones la ausencia de redes que conecten a los artistas con curadores y coleccionistas.
¿Qué piensa del trato que se da a la cultura en RD? ¿Las autoridades dan el apoyo que necesita el sector?
Hay esfuerzos, pero son insuficientes y a menudo discontinuos. La cultura necesita prioridad real, políticas sostenidas y recursos para desarrollar programas que fortalezcan la educación, la difusión y la profesionalización del sector.
¿Cómo le gustaría ser recordado?
Me gustaría que me recuerden como un creador coherente, disciplinado y humano que aportó al crecimiento del arte dominicano y ayudó a abrir puertas para las generaciones siguientes.
Consideración
El turismo puede ser una ventana para el arte local si se integra auténticamente en hoteles, rutas culturales, museos y otras experiencias”.
Opinión
La tecnología es aliada. Amplía lenguajes, formatos y posibilidades de difusión. No sustituye la esencia del trabajo, pero permite explorar nuevos discursos”.
