Micromítines, quema de neumáticos y extensos patrullajes policiales marcaron el desarrollo del 24 de abril de 1969, mientras el país conmemoraba los sucesos de abril de 1965, cuando se encontraba bajo la intervención de Estados Unidos.
Entre patrullajes de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, la quema de neumáticos y la realización de micromítines, transcurrió el cuarto aniversario de la revuelta armada de abril de 1965, una fecha que marcó un antes y un después en la historia dominicana.
En ese contexto, Zona Retro, a través de las páginas del periódico El Caribe, reconstruye el escenario histórico en que el pueblo dominicano conmemoró la efeméride y cómo estos hechos quedaron reflejados en la prensa nacional.
24 de abril de 1969: a cuatro años del cambio histórico
La jornada transcurrió con relativa calma en Santo Domingo, a pesar de conmemorarse el cuarto aniversario de la revuelta armada de abril de 1965. Efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional patrullaron amplias zonas de la capital, donde en algunos sectores grupos de jóvenes se manifestaron mediante la quema de neumáticos y la realización de micromítines.
Sin embargo, alrededor de las 9:55 de la noche, un jeep del Ejército Nacional fue atacado a tiros por varios desconocidos que participaban en un micromítin en el sector de Ciudad Nueva.
El vehículo militar fue agredido mientras realizaba labores de patrullaje en la intersección de las calles José Gabriel García y Estrelleta, en ese mismo barrio. Según informó un segundo teniente que comandaba la unidad, los disparos habrían sido efectuados desde una farmacia ubicada en la esquina donde se produjo el tiroteo.
En ese contexto, varias personas fueron detenidas con fines de investigación, y se incautó un revólver calibre 38 tras realizar un registro en la vivienda desde donde presuntamente se efectuaron los disparos.
La versión oficial de los hechos
El segundo teniente de la Fuerza Aérea Dominicana, Marcial González Soto, perteneciente a la compañía de paracaidistas, declaró que los disparos se produjeron luego de que el jeep militar llegara a la intersección de las calles Estrelleta y José Gabriel García, con la intención de apagar un neumático que había sido incendiado por los manifestantes.
Asimismo, añadió que previamente les habían lanzado dos piedras, las cuales impactaron el vehículo militar en el que realizaban el patrullaje. Explicó que, tras colocarse en posiciones estratégicas, los militares respondieron al fuego, aunque no se tenía conocimiento de que alguna persona hubiera resultado herida.
Al lugar de los hechos acudieron efectivos militares en diez vehículos del Ejército Nacional, bajo el mando de un capitán, así como dos unidades de la Policía, dirigidas por el capitán Cástulo Valdez Mieses.
En la Policía se informó que el revólver incautado no había sido disparado, ya que no presentaba olor a pólvora y conservaba sus seis cartuchos. Asimismo, no se logró establecer la identidad del propietario del arma.
Poco después de ocurrido el incidente, centenares de militares fueron desplegados en los alrededores de la intersección de las calles José Gabriel García y Estrelleta.
Otros actos conmemorativos
Por su parte, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) llevó a cabo una ofrenda floral en el cementerio de Ciudad Nueva en honor a los caídos de abril de 1965 del llamado bando “constitucionalista”, pese a que la Secretaría de Interior no había autorizado la realización de ese acto.
Con anterioridad, dirigentes y militantes del PRD asistieron a una misa celebrada con el mismo propósito en la iglesia de Las Mercedes. Ambos actos se desarrollaron sin que se registraran incidentes.
Durante la ofrenda floral, el doctor José Francisco Peña Gómez, secretario general del PRD, se dirigió a los presentes junto a la tumba de Frank A. Díaz, fallecido durante los acontecimientos de abril de 1965. El acto se realizó en honor a los caídos del denominado bando constitucionalista.
En su intervención, el dirigente perredeísta sostuvo que la “única salida” a los problemas sociales del país era el establecimiento de una “dictadura con apoyo popular”.
En esa línea, agregó que las razones que llevaron al pueblo a movilizarse el 24 de abril de 1965 fueron “el hambre, la miseria y la represión” del entonces presidente del Triunvirato, doctor Donald Reid Cabral.
Asimismo, José Francisco Peña Gómez criticó la intervención norteamericana del 28 de abril de ese mismo año, afirmando que esta “no intimidó al pueblo que luchaba por su libertad”.
En la actividad también tomaron la palabra el legislador perredeísta Jottin Cury, así como Hatuey de Camps y Polonio Pierret, junto a miembros del Partido Comunista 14 de Junio, del Bloque Revolucionario Universitario Cristiano (BRUC) y de la Juventud Revolucionaria Cristiana (JRC).
La Marcha del Silencio
En ese contexto, dirigentes y militantes del PRD, junto a miembros de otros partidos de oposición, marcharon desde la iglesia de Las Mercedes hasta el cementerio de Ciudad Nueva, en lo que denominaron la “Marcha del Silencio”.
El recorrido transitó por las calles Mercedes y Mariano Cestero, durante el cual se distribuyeron volantes con consignas relacionadas con la contienda de 1965.
Agentes de la Policía Nacional fueron desplegados en los alrededores de la iglesia de Las Mercedes y del Parque Independencia. Los manifestantes realizaron sus actividades sin ser intervenidos por las autoridades.
En ese contexto, desde tempranas horas de la mañana, efectivos policiales y militares fueron desplegados en diversas esquinas y calles céntricas de la capital. Los agentes de la Policía realizaban patrullajes a pie en varios sectores, acompañados por miembros de la Marina de Guerra y de la Fuerza Aérea Dominicana.
Asimismo, todas las personas que se desplazaban en motocicletas eran sometidas a revisiones por parte de las patrullas militares y policiales; algunas fueron detenidas y luego puestas en libertad.

Manifestaciones y disturbios
Según informó el Departamento de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, el amplio despliegue de patrullaje en la ciudad fue dispuesto con el propósito de evitar alteraciones del orden público. No obstante, aunque el operativo se concentró en sectores como Guachupita, Agua Dulce y el 27 de Febrero, algunos jóvenes de esas zonas lograron realizar micromítines.
Los manifestantes recorrieron las calles Manuela Díez, La Fuente, Ramón Matías Mella, Once y Trinitaria. En la intersección de Manuela Díez con La Fuente, frente a un bar, los jóvenes que coreaban consignas alusivas a la contienda de 1965 realizaron disparos al aire y quemaron dos neumáticos de vehículos.
En ese mismo orden, en el barrio de Agua Dulce, específicamente en el sector conocido como La Cañada, otros manifestantes también realizaron varios disparos al aire y quemaron neumáticos.
Estos se identificaron como integrantes del grupo Voz Proletaria, vinculado al Movimiento Popular Dominicano (MPD), así como de un denominado Frente Revolucionario de Guachupita. Según informaciones ofrecidas por la Policía, ninguno de los jóvenes fue detenido, aunque se indicó que se mantenían en la búsqueda de los responsables de los disparos.
Así, entre patrullajes, consignas y disparos esporádicos, el cuarto aniversario de abril de 1965 transcurrió bajo la sombra de un conflicto aún inconcluso, dejando claro que la historia no solo se recordaba en las páginas de la prensa, sino que seguía viva en las calles del país.
