En vísperas de las primeras elecciones tras la dictadura de Trujillo, las exigencias de los partidos y la presión para aplicar la Ley Electoral del 8 de mayo de 1962 generaron un clima de inestabilidad política.
En esta edición de la Zona Retro se evocan los sucesos ocurridos en la última semana de noviembre de 1962, acontecimientos que amenazaron la realización de las elecciones programadas para el 20 diciembre de ese año y que intensificaron la expectativa política.
La boleta
Entre los asuntos más polémicos, y que ocuparon numerosas portadas de la prensa dominicana, estuvo la selección de la boleta que se emplearía en las elecciones extraordinarias programadas para el 20 de diciembre de 1962.
La Junta Central Electoral decidió que las boletas destinadas a las elecciones generales extraordinarias serían impresas en papel blanco. Argumentó que, debido a la participación de ocho partidos, resultaría muy complicado asignar un color distinto a cada organización para diferenciar sus boletas, por lo que el uso de un único color evitaría confusiones.
En este contexto, la decisión se adoptó a menos de un mes de los comicios y, en un primer momento, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), anunció que no participaría, si no es con voto de color. Al mismo tiempo, otras organizaciones políticas buscaban realizar convenciones para definir la postura que asumirían frente a la resolución de la Junta.
El director nacional del Partido Revolucionario Social Cristiano autorizó al comité nacional de la organización a convocar una convención que debía decidir si el partido se retiraría o no de las elecciones.
Por otro lado, el doctor Manuel A. Tavárez Justo, del partido 14 de junio, reafirmó su postura respecto a las elecciones, al dirigirse a miles de militantes ante los que promovió la consigna nacional “en diciembre no votar”.
En ese contexto, la multitud respondió de inmediato con una de las muchas muestras de aprobación. De hecho, la consigna proclamada por el doctor Tavárez Justo reafirmaba lo que los asistentes ya venían coreando antes de iniciarse la concentración, que reunió contingentes procedentes del Cibao, el Sur y el Este del país, así como una numerosa delegación de Santo Domingo.

Bosch se pronuncia
El aspirante presidencial del PRD, el profesor Juan Bosch, declaró que su organización no participaría en los comicios si no se utilizaba el voto por colores, afirmando que “ninguna fuerza humana nos arrastrará a servir de comparsa en una farsa electoral”.
Además, sostuvo que, debido al elevado número de personas analfabetas en el país, solo podría garantizarse un voto verdaderamente democrático si las boletas fueran diferenciadas por colores.
Así, tras el anuncio de la Junta de que las boletas serían impresas en papel blanco, Bosch ofreció declaraciones a la prensa en las que sostuvo que los comicios de diciembre debían convertirse en las primeras elecciones verdaderamente democráticas de la República Dominicana.
Advirtió que, si la vida democrática del país iniciaba con una farsa electoral, se comprometerían seriamente las posibilidades de instaurar una verdadera democracia. Añadió que “un árbol que nace torcido nunca endereza sus ramas”, por lo que dijo el país debía sembrar un árbol recto desde el principio o no sembrarlo.
Ley Electoral
El conflicto surgió porque ya existía una ley aprobada el 8 de mayo de 1962 que, en su artículo 101, establecía que debían usarse boletas de colores, o combinaciones de colores, asignadas a cada partido para las candidaturas que presentaran, de modo que cada postulación contara con su propia boleta diferenciada.
No obstante, dicho artículo fue modificado por la Ley 6068 del 4 de octubre de ese mismo año, disponiendo que se emplearían boletas de color o combinaciones de colores asignadas a cada partido para sus candidaturas, salvo que la Junta Central Electoral, debido al número de postulaciones u otras circunstancias, decidiera que todas las boletas debían imprimirse en papel blanco o de un solo color.
Exigencias de partidos
El presidente de la República, licenciado Rafael F. Bonelly, junto al primer vicepresidente del Consejo de Estado, doctor Nicolás E. Pichardo, se reunió con los dirigentes de siete partidos políticos en un encuentro privado realizado en el salón habitual del Consejo de Estado.
En esta reunión, que tuvo lugar en el Palacio Nacional entre las 6:15 y las 8:45, se trataron asuntos como el color de las boletas electorales y la numeración que se emplearía en los próximos comicios.
Un asistente señaló que “se debatió ampliamente sobre el proceso electoral, pero aún no se habían tomado decisiones”.

Arreglos y puntos finales
Tras varios días de reuniones, debates y convenciones, los partidos acordaron que las elecciones generales se realizarían con boletas a colores, fraccionadas de manera que cada partido pudiera identificarse mediante un color específico.
De esta forma, seis partidos políticos llegaron a un acuerdo y eligieron sus colores: Unión Cívica Nacional usaría azul claro; el Partido Revolucionario Social Cristiano, verde claro; la Alianza Social Demócrata, mamey claro; el Partido Revolucionario Dominicano, blanco; el Partido Nacionalista Revolucionario Democrático, rosado; y la Vanguardia Revolucionaria Dominicana, blanco con franjas verde y roja.
