En República Dominicana, un país con muy poco contacto con el idioma y la cultura rusa, más allá de la ensalada, al escribir un nombre propio ruso o transliterar una palabra rusa al español, erróneamente se usa lo que llegó a través del idioma francés.
Los vínculos de los idiomas ruso y francés vienen de los tiempos de Pedro I (1672-1725), el zar que se propuso modernizar Rusia. Para ello contó también con Francia. estableció la primera embajada en París en 1702, interesado en una alianza con Luis XIV contra Inglaterra y Suecia. La visita de Pedro I a Francia en 1717 sirvió como punto de partida de esas relaciones solo interrumpidas por la Revolución Francesa.
Hubo poco comercio económico, pero sí más intercambio intelectual. Ideó patrocinar intelectuales franceses, en lo cual le siguieron las emperatrices Elizabet Petrovna (que reinó del 1741 al 1762) y Catalina la Grande (1762-1796). Esta derrocó a su esposo Pedro III, quien murió en prisión (disque de hemorroides, aunque se cree que ella lo mandó a asesinar). Ella había sido educada por tutores franceses, e importó la cultura, moda y filosofía francesas a la corte rusa, promoviendo el “Siglo de las Luces”. Se carteaba con Diderot y Voltaire. De hecho, Voltaire escribía a los intelectuales franceses de la Ilustración una imagen positiva, retratando a Rusia como una sociedad de oportunidades, en la que sus líderes podían crear una sociedad racional e ilustrada por decreto.
Esa relación trajo la posibilidad de traducir a poetas como Mijail Lomonosov o Gavriil Derzhavin. Y en el S. XIX Turgéniev, a través de su amante Poline Viardot.
Entonces se traducían sobre todo los nombres del ruso al francés como sonaban la CH como TCH. Por eso las primeras traducciones al español de Chaikovsky fueron como Tchaikovsky.

En los años 80-90 del siglo XX los traductores literarios del ruso al español llegaron a una serie de acuerdos, entre ellos eliminar la transliteración llegada al español por traducciones del francés a nuestro idioma como TCH y establecer el natural CH. Por eso se debe escribir Chaikovsky y no Tchaikovsky. Pero parece que ni a República Dominicana ni a Argentina llegó la noticia. ¡Válgame Dios!
