La investigación es fundamental en el desarrollo de la humanidad. Los grandes descubrimientos científicos y tecnológicos son resultados de importantes procesos investigativos, esencialmente dirigidos. Los hallazgos científicos suceden a jornadas de investigaciones en áreas y temas específicos.
El Estado desde su administración, que la ejecuta el Gobierno, debe ser el principal propiciador de la investigación para el desarrollo. Financiar la búsqueda de propuestas que contribuyan a descubrir métodos para avanzar en salud, en producción general, en agricultura, en educación, debe ser una de las prioridades de la política educativa pública.
Mao Tse- Tung, el más influyente personaje de China del siglo pasado, escribió que quien no estudia ni investiga no tiene derecho a la palabra.
Su radical planteamiento, hecho más bien dentro de un concepto filosófico, y en el contexto de la lucha ideológica que libraba en el marco de revolución cultural que impulsaba, tiene el beneficio de poner a la investigación en la cima de la ruta hacia el conocimiento.Y lo cierto es que, para avanzar en conocimientos, para descubrir sistemas más eficientes de producción, hay que investigar.
Un trabajo del periodista Rafael Alonso Rijo, que se publica en otra parte de esta edición, da cuenta cómo el apoyo del Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondocyt), adscrito al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología ha posibilitado el crecimiento de la investigación e innovación científico-tecnológica en los últimos 10 años a una tasa promedio del 31% anual.
Los recursos asignados al Fondocyt han ido aumentando en la medida que crece el apoyo estatal a la investigación. De una dotación de RD$16.7 millones en el año 2005, subió a RD$731.3 millones en el período 2015-2016, pero no son suficientes.
Hay una importante participación de las universidades y de los centros de investigación en el desarrollo de proyectos en áreas claves, como las matemáticas, ciencia, medicina, agricultura, geología, cambio climático y agua, entre otras.
Algunas de las investigaciones han sido concluidas, y sus resultados son de aplicación inmediata. Lo importante es que haya voluntad y decisión para aplicar los conocimientos que se adquieran en las investigaciones, para que puedan ser un instrumento de desarrollo. De lo contrario, no tendrán utilidad, y quedarán como simples ejercicios teóricos.
