Reinventar la Educación: caminos de metamorfosis 2

Seguimos profundizando los caminos planteados por Edgar Morín y Carlos Jesús Delgado a propósito de la destrucción de los ecosistemas del planeta, que sostienen la vida humana.

La forma en que el humano se relaciona con la naturaleza, y con los demás seres que la habitan, flora, fauna, los minerales comenzando con el agua, son hechos políticos. Decidir destruir los ecosistemas, las fuentes acuíferas, para la crianza de animales y el cultivo de la tierra, arriesgando la salud humana actual y de futuras generaciones, son todos actos ético-políticos.

La forma como nos relacionamos entre humanos, actuales y futuros. Decidir que unos son superiores a otros, es una toma de posición política por la filosofía detrás de actitudes conscientes o no.

La Naturaleza no depende en ningún modo de nosotros, dice Rousseau en el Emilio. Es, al contrario. Kant la llama “Providencia gobernante” en La Paz Perpetua. Nosotros dependemos de ella.

¿Como puede la Educación aportar a dar marcha atrás a la destrucción planetaria? Morin y Delgado hablan de prácticas culturales. La cultura, no solo llega mediante la educación formal, también llega desde los sistemas político y económico.

El modelo de consumo que vivimos con tanta normalidad, sin cuestionar, llama a los hacedores de políticas públicas, a docentes y directivos, de nivel preuniversitario y superior, a ponerles en cuestión. Los procesos educativos basados meramente en lograr conocimiento científico, impide encontrar los hilos de las madejas, para reorganizar nuestros sistemas de vida.

Por todo ello la Educación del Siglo XXI, requiere incluir la Ética como dijimos antes, una ética política, además de procurar una mirada holística. Edgar Morín lo llama el pensamiento complejo, e invita al diálogo de saberes. Ese diálogo que vuelve a conectar los saberes de las ciencias, con la filosofía. También con los saberes de los pueblos originarios, para quienes todo está conectado; el pensamiento complejo es su normalidad. La Educación tendría que enseñarnos que NO podemos destruir la naturaleza. O será ella a enseñárnoslo y quizás aprenderemos demasiado tarde.

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