La lucha contra la corrupción es algo permanente, incesante, pues erradicarla es muy difícil, por no decir imposible. El Ministerio Público tiene un nuevo quehacer en ese sentido, el expediente “Lobo”, una supuesta estructura de corrupción administrativa de militares y civiles que se dedicaba a distribuir sobornos para agenciarse contratación y mantenimiento de contratos de seguridad privada en instituciones públicas. Los fiscales dicen haber identificado sobornos que exceden RD$100 millones. Ni el primero ni el último caso de estos, pero que destaca por su creatividad e ingeniosidad: se supone que instituciones públicas no tienen por qué contratar seguridad privada, pero alguien decidió que podía sacar provecho yendo contra esa lógica.
