Qué decir ya de nuestra violencia machista. Prácticamente asume cada vez características de una locura que se extiende por todas partes en el país. Los dos más recientes feminicidios se han registrado uno en Santo Domingo Norte, donde el agresor hirió también a su suegra y se suicidó. El otro en Monte Plata, donde el feminicida, que no se suicidó como de costumbre, sino que huyó, mató a puñaladas a su pareja e hirió gravemente a la hija menor de la víctima. Algo hay que hacer, medidas reactivas no bastan. Es necesario estudiar a fondo esta cuestión y combatir de forma rigurosa la violencia contra las mujeres, no puede ser infinita.
