Como resaltó una conmovedora historia de elCaribe, el Día Mundial de la Parálisis Cerebral -6 de octubre- nos recuerda una verdad silenciada: más de 156,000 dominicanos viven con esta condición, y miles de familias enfrentan un viacrucis cotidiano. El diagnóstico no solo marca cuerpos, sino economías, rutinas, vínculos. Un promedio de RD$ 35,000 mensuales por niño, frente a una cobertura pública de aproximadamente RD$12,000 al año, da una muestra del drama. La fundación Nido para Ángeles es faro en medio del abandono: terapias, educación, apoyo emocional. Pero el país necesita más que gestos solidarios. Necesita políticas que abracen, que reparen. Porque cada niño con parálisis cerebral merece no solo vivir, sino florecer.
