Lo de hoy en EE. UU. podría resultar sencillo. Los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, pero los republicanos conservan el Senado. Los demócratas conquistan ambas cámaras, lo que sería una derrota política de mayor magnitud para Trump. Los republicanos conservan ambas cámaras. Trump continuaría impulsando su agenda durante los dos últimos años de su presidencia. Son los tres escenarios posibles, pero se ha demostrado que tanto allá como aquí terminar de contar los votos no resulta fácil porque con frecuencia se crea otro escenario, el del derecho al pataleo. Ese derecho siempre lo ejerce el primero que grita que le hicieron fraude. A veces el pataleo se toma como una reacción natural de un primer instante, pero hay perdedores que se tornan necios y hasta violentos.
