RD en elecciones de estados Unidos

Las elecciones de hoy martes en Estados Unidos no son ajenas a Latinoamérica y el Caribe, y particularmente República Dominicana estará bien atenta a los resultados, no necesariamente porque un ganador u otro le perjudica más o menos, sino porque cualesquiera decisiones de una u otra manera impactan la cotidianidad de los más de dos millones de compatriotas residentes allí.

El peso político de la diáspora dominicana en Estados Unidos no debe analizarse solo desde la perspectiva de las remesas; es también un importante capital político, económico y social.

Sería interesante examinar su participación electoral, su creciente representación institucional y su capacidad para influir en las decisiones estadounidenses que afectan a República Dominicana. ¿Estamos aprovechando suficientemente ese potencial de influencia?

Para nuestra diáspora es trascendente el evento de hoy, porque no es ajena y sí le interesa examinar el impacto económico y social que tienen sobre las familias dominicanas las políticas que se aplican.

Hay cuestiones, como la migratoria, las actuaciones del ICE que le incumben por sus consecuencias concretas en materia de deportaciones, por la reunificación familiar y la protección de derechos.

Inclusive, para más interés de esos comicios, República Dominicana está adquiriendo una importancia estratégica creciente para Estados Unidos. Washington está vinculando seguridad, migración, comercio y competencia geopolítica dentro de una misma agenda hemisférica.

Hay mucho en juego. Un ejemplo: ¿Podría una nueva composición del Congreso estadounidense modificar las iniciativas internacionales en curso para Haití? Para nosotros el problema haitiano no es únicamente un asunto migratorio, sino un desafío de seguridad nacional, estabilidad regional y gobernabilidad.

Iguales interrogantes podríamos plantear este 3 de noviembre, sin descartar nada, ni siquiera posibles resultados que impacten en la política comercial respecto a negociaciones que actualmente llevamos a cabo. Tampoco es perder el tiempo examinar las consecuencias para las zonas francas, las inversiones y las cadenas regionales de suministro.

No es un ejercicio académico el que hacemos. Hablamos de un país –nuestro principal socio comercial- donde viven más de 2.2 millones de dominicanos, y de las consecuencias que tendrán para nosotros estas elecciones que concitan el interés de todo el mundo.

Posted in Editorial, OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas