Hoy con el día de Halloween se inicia un tripletazo de celebraciones ajenas a nuestras tradiciones y costumbres que completan Thanksgiving y Black Friday, las que cada año encuentran más seguidores sin sentido de pertenencia, aunque muchos esperan el Viernes Negro dizque por sus precios excepcionales. No es oposición a que el que desee se las goce, pero llama la atención cómo poco a poco estamos siendo absorbidos por otras culturas que desnaturalizan nuestra idiosincrasia y que nos llevan como pueblo a ir perdiendo la memoria histórica. Son tiempos globalizados, según algunos, pero no debe ser al precio de ir enterrando lo nuestro y sustituirlo por lo foráneo. A este paso peligran fiestas autóctonas que resaltan el apego a lo nuestro.
