Contrario al Intrant con su empeño de prohibir giros a la izquierda, en América Latina se han abierto las compuertas a giros a la derecha, el más reciente en Chile con José Antonio Kast, antecedido por tendencias ultraconservadoras en Argentina, Ecuador, Honduras, Paraguay, Perú y Bolivia, incluidas posturas vocingleras y exageradas reverencias a Donald Trump. Coincidencia o no, una lógica de la posposición de la Cumbre de las Américas que se celebraría en RD este mes, era que en 2026 no estarían Xiomara (Honduras), Petro (Colombia), Boris (Chile) y Arce (Bolivia). A los que llegan con voces y políticas a la derecha del cuadrante geopolítico, un consejo: los pueblos se dan en determinadas coyunturas los gobiernos que creen merecer, pero así como los encumbran, si no les cumplen, los bajan.
