Al parecer el Banco Central anda un paso delante de la incertidumbre que genera la guerra en Medio Oriente. Dos ejemplos: El 12 de abril dijo que la inflación interanual se podría ubicar por encima del rango objetivo de 4% ± 1% y en efecto el pasado viernes, 36 días después, eso ocurrió. Otra decisión futurista fue aplazar hasta enero de 2026 el retorno a los bancos de unos RD$46 mil millones de facilidades de liquidez previstos a reintegrarlos en junio próximo, para así mantener niveles adecuados de liquidez y evitar incrementos abruptos en las tasas de interés. Ese tipo de movidas anticipadas debieran imitarlas en instancias del gobierno que improvisan y proceden con inmediatismo, como si en el Banco Central jugaran ajedrez y en otras entidades parché chino, dama y tablero.
