En julio la Superintendencia de Seguros emitió dos resoluciones con una nueva prima en seguros para vehículos de motor y motocicletas, y la gente pegó el grito al cielo y lo denunció como un impuesto más, por lo que el superintendente Julio César Valentín dijo que no era una nueva carga impositiva, sino “una actualización técnica”.
Ahora Valentín da marcha atrás y anula sus propias resoluciones sin mayores explicaciones, aunque el buen entendedor colige que para emitir sus resoluciones no consultó más arriba y le enmendaron la plana.
Con este recule sobre la decisión sobre los seguros, el gobierno envía un mensaje de que improvisa, lo que es “comida” para los opositores políticos que dirán, ya que se habla de vehículos de motor, que la guagua gubernamental, a lo Juan Luis Guerra, “va en reversa”.
