La expresión “si quieres conocer a Monchito dale un carguito”, significa que las personas cambian cuando ocupan una función pública. Monchito es Fulanito o Juancito dependiendo del país, pero en todas partes tiene el mismo sentido, aunque en Dominicana se distorsiona por la creencia de que solo en el Gobierno hay Monchitos cuando también son parte de la administración del Estado senadores y diputados, alcaldes y regidores, fiscales y jueces, y por tanto propensos al tráfico de influencias y a variar de estatus. Lo deseable es que todo servidor público, desde el presidente de la República, se asuma un empleado, un ciudadano común, sin envanecimiento alguno, y capaz de entender que la Constitución establece, al tratar de los derechos individuales y sociales, que “la ley es igual para todos”.
