Los primeros en pronunciarse a principios de septiembre para defender a América Latina y el Caribe como una zona pacífica y contra el despliegue naval de EE.UU., fueron 23 países de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños).
Ahora son diez exmandatarios de la Comunidad del Caribe (Caricom) que expresan su preocupación por las tropas, barcos nucleares y aeronaves estadounidenses en la zona, que amenazan la seguridad y bienestar de sus habitantes.
También piden que cesen las operaciones militares, con el fin de prevenir que la región caiga en conflictos generados desde afuera y preserve sus principios de que el Caribe es una zona de paz.
América Latina y el Caribe como Zona de Paz fue proclamada en la II Cumbre de la Celac celebrada en La Habana, Cuba, en enero de 2014, por los 33 países integrantes que suscribieron una histórica proclama en estricto respeto a las declaraciones de Naciones Unidas y la soberanía de los Estados.
Estos pronunciamientos surgen en momentos en que, de manera unilateral, fuerzas estadounidenses bombardean embarcaciones de presuntos narcotraficantes, lo que viola el derecho internacional y hasta la soberanía de los países, porque los presuntos narcos debieran ser apresados y conducidos ante autoridades judiciales para ser juzgados.
Apoyamos el espíritu de lo dicho por los diez expresidentes del Caricom, como hicimos en su momento con el documento de los 23 países de la Celac.
La República Dominicana debe tomar nota de ambos pronunciamientos y mantenerse distante de todo cuanto implique el uso de la fuerza, así como privilegiar los espacios de integración y cooperación regionales y en ningún caso asumir agendas, no importa quién las patrocine, ajenas al diálogo y la diplomacia.
Nada debe impedir que América Latina y el Caribe continúen siendo zona de paz, sobre la base del anhelo legítimo sus pueblos de preservarla y consolidarla mediante la promoción de relaciones amistosas entre los Estados, con el compromiso de resolver cualquier controversia a través del diálogo y medios pacíficos, como lo establece el Derecho Internacional.
