Ilusión de Reyes Magos

El feriado se movió para ayer lunes, pero es hoy el día de los Reyes Magos, de la Epifanía, tradición con la que se mantiene, con menos brillo y alboroto, la ilusión de muchos niños de recibir un regalo.

Según el relato bíblico Melchor, Gaspar y Baltasar adoraron al Niño Dios y le dejaron como presente oro, incienso y mirra, una resina aromática extraída de ciertos árboles, regalos que tenían un simbolismo implícito.

El hecho de que los reyes magos fueran tres y Baltasar sea representado como negro, al punto de que tiene su propia fiesta en algunos países, representa también la diversidad.

En la mente limpia del infante un juguete en sus manos es como si se materializara un sueño que no hay por qué estrellarlo con la realidad. La única duda que pudiera surgir es cuando esa emoción resulta un privilegio, y esté ausente para los niños más vulnerables, los de pobreza extrema, para los que los reyes no llegan.

Cabe destacar en esta festividad el trabajo de organizaciones sociales que se ocupan de juntar juguetes y ropas para hacérselos llegar a los chicos de sectores de escasos recursos, de las casa-cuna y de albergues infantiles.

Mantener la tradición de los Reyes Magos es también una forma de crear recuerdos felices en los niños, y acaso el mayor mérito de esta costumbre pudiera ser que adultos inteligentes se ocupen de averiguar qué pasa exactamente por la cabecita de cada infante, de manera que el regalo tenga un valor perenne en su memoria.

Un set de pintura, un buen libro, un juego de masilla moldeable o un ingenioso rompecabezas, cuestiones que puedan incluso alentar una vocación artística. Se trata de regalos para el futuro, o para el recuerdo.

Solo resta desear que a ningún niño le falte un juguetito este día, y que todos tengan su momento de felicidad.

Posted in Editorial

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas