¿Deberíamos saber escribir con ambas manos? Claro, es un caso extremo el que aquí planteo de fortalecer la debilidad de no saber escribir con la otra mano; pero, no poco frecuente.
Hay una tendencia en el beisbol, no batear a las dos manos es ahora lo recomendado. Antes, ser ambidiestro era una ventaja. Pasarse años desarrollando esa habilidad era bien pagado… si al final lo lograba. ¿Por qué no pasaban ese tiempo mejorando el batear a los lanzadores que utilizan el otro brazo?
Veo tantas personas queriendo ser mejores en lo que no lo son, en vez de ser superiores en lo que son buenos. ¿Por qué?
Quizá no quieren tener debilidades, pero, al final, no es por eso que nos pagan, sino por ser los mejores en lo que sí hacemos bien.
Recuerdo que mi madre tenía un problema en los dedos y mi cuñado ortopeda la envió donde un colega que solo trabaja manos. Imagino que ese colega le envía a él cualquier paciente con necesidad de trabajarle las rodillas… donde mi cuñado es un as.
¿El presidente de un banco sabe abrir cuentas bancarias? No, y ni siquiera se preocupa por saber cómo se hace ese trámite. Quizá tuvo que hacerlo, pero ahora se especializó en algo más importante para él y la institución.
Tengo una amiga que hace un año se graduó de psicóloga. Al final de su carrera ya no le apasionaban las áreas que no tenían que ver con la que ella había definido para su siguiente paso. Inició su maestría y solo se concentra en lo que desea trabajar. Saber mucho de todo sería perderse de saber todo de poco.
Está claro que no sabemos de todo, pero sí hay muchos que saben mucho de un área específica. Cobrar más por saber de lo nuestro y pagar por lo que no sabemos es de sabios.
¿Puedes determinar si estás usando tiempo en fortalecer un área débil en vez de concentrarte en una fuerte?
