Líder del partido o líder del gobierno. Luis no sabe qué hacer para dirigir un partido-gobierno o un gobierno-partido con medio millar de precandidatos para el 2028 sin soluciones difíciles. Pensar en reelección demanda una reforma constitucional a unanimidad que no puede garantizarse. En estas circunstancias está obligado a señalar un posible sucesor, tarea nada fácil si tuviera que priorizarlo en su atención. Lo mejor sería que siga el consejo que le han dado: haz un buen gobierno y olvídate del resto. Y parece que está en eso. De todos modos, quien sea el candidato tendría que imponerse a una oposición bien dotada, lo que no será nada fácil.
