PUBLICIDAD X
CONTINUAR A ELCARIBE.COM.DO

La Normativa para la Formación Docente de Calidad en la República Dominicana (9-15) del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología- MESCyT- es la respuesta que se entendió como la más apropiada, para superar una de las principales causas de la tan baja calidad de la educación dominicana.

A partir de la 9-15 se han hecho extraordinarias inversiones en formación y capacitación docente, en solo un año-procede repetirlo- ha llegado a ser más de 4 mil 500 millones de pesos.

Sucede que el principal problema no está en la inversión y las expectativas sobre sus auspiciosos resultados en el tiempo, es más que eso. Al ir al origen procede examinar después del reconocimiento de la parte diagnóstica, si el diseño de la carrera de Educación es pertinente.

El diseño que sigue al diagnóstico es lógicamente el componente principal de la 9-15; es decir, la solución que se plantea. Es lo que se denomina como diseño curricular, de la carrera de Educación o plan de estudios.

Consiste en el conjunto de asignaturas, sus cargas horarias o créditos, y sus salidas intermedias o laterales si así se ha concebido.

Lo de salida lateral comprende las llamadas concentraciones, especialidades o menciones. Las salidas intermedias se refieren al otorgamiento de un título antes de concluir la licenciatura, como el de técnico, técnico asociado o profesorado.

La 9-15 no tiene salida intermedia y sí salida lateral, respecto a esa última se orientan hacia varias vertientes de la licenciatura en Educación.

Se puede afirmar, sujeto a posteriores estudios que profundicen al respecto, que el diseño de la Licenciatura de Educación no se corresponde con el diagnóstico y menos aún con las reales necesidades y vacíos de la Formación Docente de la República Dominicana.

El diseño de la Licenciatura en Educación no resuelve el círculo vicioso de la tan baja calidad de la educación que predomina en el nivel pre-universitario y se transfiere y multiplica en el nivel universitario. Egresadas y egresados son grandes ignorantes “de lo que no enseñan”. Se les conduce a una supuesta especialización atada a una muy baja formación general, uno de los más serios problemas.

Peor aún, es que la 9-15 como respuesta se cierra a otros tipos de diseños o enfoque alternos; entre sus consecuencias condenando al mismo tiempo a las y los egresados- aún los mejores talentos- por la vía de una precipitada especialización, a no entrar al sistema educativo ante la no correspondencia entre el título y las vacantes potenciales.

Formación Docente gran problema de la educación nacional no resuelto aún. Darle, por favor, la más alta prioridad.

Posted in Opiniones
agency orquidea

Más contenido por Ramón Morrison