Heriberto Morrison, científico del deporte

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Heriberto Morrison, y permítanme escribirlo de manera llana, pero basado en un lenguaje categórico y sin media tintas, es un científico del deporte.

Es un ciudadano dominicano con un tránsito profesional de más de cuatro décadas en las que ha trabajado -sin descanso- en el exigente y delicado oficio del periodismo.

Su dilatada labor registra una estancia que raya en la singularidad del conocimiento. Es un veterano redactor especializado en deportes, pero que puede abordar -y así ha quedado certificado- temas de otras facetas del periodismo.

Su paso por medios de comunicación del país (periódicos, revistas, televisión, radio...), así como su rol de escritor -ha publicado varios libros- constituyen la prueba más fehaciente de su eficiente trajinar periodístico.

En la llamada época del avance científico del deporte, en la que dirigentes olímpicos y técnicos “maduran” proyectos para hacer de República Dominicana una nación que pueda parangonarse con países que ya lograron lo que en teoría se propusieron, el Estado tiene que auxiliarse de los más capacitados técnicos en materia deportiva.

Ahora que esos mismos entes que también buscan la indispensable protección (económica) del Ministerio de Deportes para ver cristalizada la anhelada y efectiva Ley del Deporte que se ventila en el Congreso Nacional, el Gobierno tiene que poner su mira en hombres científicos deportivos como Heriberto Morrison.

No tenía en carpeta escribir de este tema, pero decidí hacerlo para poner en contexto algunos puntos sobre el complejo movimiento deportivo nacional y en especial hacerles entender a las autoridades oficiales que no deben improvisar al contratar a supuestos técnicos.

Hurgué, dentro de mi trabajo como periodista de investigación, sobre la historial profesional de Morrison, no solo en su rol de cronista deportivo, sino como escritor de libros en los que trata temas profundos del deporte aficionado, así su labor como experimentado funcionario del Ministerio de Deportes.

Importante aspecto: En la etapa en la que laboraba como redactor deportivo del desaparecido diario vespertino La Noticia, escribía una interesante columna intitulada Las Mayores al Vuelo donde analizaba -con una prosa fresca al estilo de los más calificados periodistas estadounidenses- el béisbol de las Grandes Ligas.

Precisamente, ya cuando llevaba unos dos o tres años con la publicación de esa columna, se motivó para escribir una obra con el título “Dominicanos en Grandes Ligas, Hechos y Hazañas” (1987).

Fue el primer periodista dominicano que escribió un libro sobre la participación de jugadores criollos en Grandes Ligas. Es un alto mérito que hay que apuntárselo a Morrison.

Continuará.

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