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Sobre las perspectivas electorales que “envuelven” a Leonel Fernández, insistir en lo siguiente: Su aspiración de llegar por cuarta ocasión al Palacio Nacional, debe contar con un “ajustado” accionar (y constante) de un eficiente equipo de trabajo.

Significa que sus miembros, con dinamismo y sin descanso, tienen que trabajar basados en una singular intensidad, sin tregua, con el propósito de poner en ejecución segura una fina estrategia política.

En ese orden anotar que la cúpula de la Fuerza del Pueblo está en la obligación de conocer, y muy bien, la idiosincrasia del pueblo dominicano. Y partiendo de esa realidad funcionar con la aplicación de los más adecuados esfuerzos políticos.

Asimismo, en el marco de la realización del más eficiente trabajo, aplicar una estrategia política que debe que dar al traste con la certificación del buscado triunfo electoral en mayo del 24, la dirigencia de la Fuerza del Pueblo deberá lidiar con un “peligroso elemento venenoso” en el plano político.

¿De cuál elemento (…) se habla? Es el que se refiere a opiniones que se vierten contra prácticamente la ya segura candidatura a la Presidencia de Fernández quien, sin desmayar, continúa proclamando que la organización que lidera tiene “los mejores planes” para poner en ejecución una política más adecuada con miras a buscar las mejores soluciones a los problemas que más abaten al pueblo dominicano.

Es el que expone un respetable sector de la sociedad dominicana que constantemente publican opiniones en las que refieren a “las ansias de poder” de Fernández y que, afirman, caerán al piso (¿?) al momento de su intento de ganar los venideros comicios presidenciales.

Esa opinión se ve “fortalecida” -como lo expuse en la anterior entrega-con los señalamientos expuestos por periodistas y los tradicionales adversarios políticos del expresidente Fernández. ¡Y esa actitud no es casual que se registre en el presente complejo proceso electoral!

Ese sector califica a Fernández como el representante de un liderazgo político mesiánico y que “está muy lejos” de ver hecho realidad su nuevo sueño presidencial.

Es el mismo grupo que adversa al exmandatario, pero que nunca criticó al viejo caudillo reformista Joaquín Balaguer quien fue un político que nunca quiso dejar el poder. Llegó a gobernar el país -en forma alternada- por 22 años.

Balaguer, y la historia no miente, fue un eterno aspirante a la reelección…quedó evidenciado bien claro, principalmente durante sus más duros gobiernos que abarcaron el largo y tedioso período de 1966 al 1978.

Continuará.

Posted in Opiniones
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